Costa Rica está luchando contra los efectos del cambio climático y destina recursos públicos y privados para mejorar su capacidad de adaptación y reducir su vulnerabilidad. En cumplimiento con el Acuerdo de París, Costa Rica aprobó en 2017 su primera Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático y ha replanteado sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas en 2020. La contribución 4.3 de esta política se enfoca en desarrollar instrumentos que garanticen la protección de la infraestructura y la continuidad de los servicios públicos vitales ante eventos climáticos. Con el objetivo de lograr la resiliencia comunitaria, se requiere una experiencia multidisciplinaria con un enfoque integral. Implica implementar medidas medibles, verificables y reportables tanto en el sector público como en el privado.

La metodología para la evaluación de riesgos climáticos en la infraestructura pública de Costa Rica (MERCI-CR) ha sido presentada a la comunidad nacional e internacional. Esta metodología ha sido desarrollada por un equipo multidisciplinario con el objetivo de lograr la resiliencia comunitaria y disminuir los daños materiales causados por el cambio climático. La metodología es medible, verificable y reportable y está diseñada para aplicarse tanto a la infraestructura pública como privada. Tiene como objetivo proporcionar una herramienta de evaluación de riesgo climático que sea amigable, simplificada y adaptada a la realidad de Costa Rica.

Aqui esta el resumen (Fact Sheet).